RTVV: las caras de la ignominia

El cierre de la radiotelevisión pública valenciana (RTVV) sigue dando coletazos. La emisión del reportaje 12:19, tiempo de silencio el pasado 30 de noviembre en TV3, la cadena autonómica catalana, ha reabierto heridas en algunos trabajadores y trabajadoras de RTVV. El reportaje, que incluía testimonios de algunos de los verdugos que acabaron con la televisión, tiene la sombra del sesgo acechando. Algunos trabajadores consideran que hay quienes intentan limpiar su imagen dentro del entramado de manipulaciones, corruptelas y mal ejercicio del Periodismo que fue RTVV. En las siguientes líneas conocerán los nombres y apellidos de las caras de la ignominia. Los saqueadores que dejaron RTVV con una deuda de más de mil millones de euros, los manipuladores, los comisarios políticos, los que aceptaron todas las órdenes que llegaban desde el Palau de la Generalitat, los manipuladores que ahora protestan, pero también descubrirán a quienes dijeron que no, las personas que se plantaron, la gente que intentó cumplir los objetivos con los que nació la radiotelevisión pública que lleva un año silenciada.

RTVV nace en 1989, tras el apoyo unánime del pleno de Les Corts a la ley de creación. Bajo el gobierno socialista de Joan Lerma y la dirección general de Amadeu Fabregat. “La historia de Canal 9 es la historia de una decepción inmensa”, asegura el periodista Julià Álvaro en el libro Adéu, RTVV (Publicacions de la Universitat de València, 2013). Para Álvaro, “la deriva de Canal 9 ha sido el producto de años de errores y de mala fe, de colocar siempre a los peores en los cargos más importantes, de despreciar al contribuyente, de olvidar la ley y de burlarse de la democracia”. Según Álvaro, “[Lerma] no tenía ni idea de para qué podían servir una televisión pública”, colocó a Amadeu Fabregat como director general “que puso -reconoce- las bases de una TVV débil, sucursalista y poco ambiciosa. No apostó por las señas de identidad valencianas, no confió en los profesionales de la casa y prefirió las fiestas a los debates. Eso sí, gastó lo que tenía, y no más… visto lo que tenía que venir, no es poco”. El periodista y vicepresidente del Comité de Empresa, Vicent Misfud, afirma en una entrevista para FÓRMULA TV que “desde su nacimiento, RTVV fue vista como un instrumento para publicitar políticos, pero se aceleró hasta el extremo con la llegada del PP”

Bajo la dirección de Amadeu Fabregat aparecen las primeras censuras y manipulaciones. Personajes reconocidos de la cultura catalano-hablante como Raimon, Ovidi Montllor o Joan Fuster nunca tuvieron espacio dentro de su RTVV porque, como él reconocía, sonaban demasiado catalanes. Exactamente igual que las 543 que prohibió utilizar por el mismo motivo, optando por alternativas cercanas “a las teorías idiomáticas defendidas por sectores de la derecha regional”, según recoge una noticia publicada entonces en el diario EL PAÍS. Canal 9 consigue, con Fabregat, los mayores índices de audiencia de su historia, alcanzando el 22,5% entre 1990 y 1992 gracias a formatos como Bola de drac o El show de Monleón, presentado por Joan Monelón, un showman valenciano que hacía las delicias de la audiencia en un programa que fue muy criticado por mantener una línea televisiva muy baja y que, sin embargo, con el paso de los años se ha convertido en un formato de culto. En El show de Monleón, se realizaba un concurso cuya canción todavía pervive en la memoria de la ciudadanía y, desgraciadamente, era el preludio de todo lo que sucedió después en RTVV. Ya saben de qué les hablo… a guanyar diners, on estan, on estan?

En 1995, Eduardo Zaplana gana las elecciones representando al Partido Popular. Según afirma el periodista Julià Álvaro en el libro Adéu, RTVV “Zaplana se encontró con una TVV con cimientos muy débiles y, como el lobo de “Los tres cerditos”, se la llevó por delante con dos soplidos”. En la época Zaplana comienzan las etapas más duras, bajo la dirección general de José Vicente Villaescusa, se convierte en el protagonista indiscutible de las informaciones al multiplicar por 20 las veces que aparecía en pantalla con respecto a los grupos políticos de la oposición. Durante la dirección general de Villaescusa, se designa a Jesús Sánchez Carrascosa, director de campaña del PPCV, como director de Canal 9. Carrascosa ideó una televisión que estaba marcada por la emisión de formatos de altos costes que buscaban competir en audiencia con las cadenas nacionales. Algunos de los formatos más recordados son Tómbola, el primer programa de corazón con el formato frívolo que marcó una tendencia que todavía se mantiene hoy en día; y Parle vosté, calle vosté, un debate entre tertulianos, famosos, conocidos y todo tipo de carnaza televisiva que abordaba temas serios desde la más absoluta banalidad. Todos los formatos contaban con caras conocidas del famoseo nacional, esto es, se hacían en castellano. En esta primera etapa del Partido Popular se inicia el crecimiento desproporcionado de la deuda, que pasa de los 50 millones de euros del periodo socialista a los más de 111 de 1999. Junto a la deuda, entre 1995 y 1997 también aumenta la plantilla en más de 200 personas, llegando a los 1.000 trabajadores. En este periodo se crea en RTVV el primer Comité de Redacción del país, en respuesta, Villaescusa crea un segundo canal al que envía a los trabajadores incómodos.

En 1997, Genoveva Reig, una mujer de la máxima confianza de Zaplana, se convierte en directora de Canal 9. “Había sido jefa de prensa de Zaplana en Benidorm y su directora de Comunicación. Al llegar dijo, «yo no soy del PP, yo soy de Zaplana». Reunió a los cámaras y les advirtió que a Eduardo no se le podía grabar por el perfil izquierdo”, relata la periodista Mariola Cubells en su libro ¿Y tú que miras? (Roca Editorial, 2013). Reig dimite en 2004, aumentando los 50 millones de euros con los que había llegado hasta los 590 con los que se fue. Además, la televisión bajó hasta un 17% de audiencia, el nivel más bajo hasta el momento. En esta etapa se gestan las primeras relaciones con la trama Gürtel. Bajo la dirección de Reig, el director de Informativos de Canal 9 es Pau Pérez Rico, a quien llevaron ante los tribunales los trabajadores por el sesgo político de las informaciones, tal y como recogía EL PAÍS en una noticia en la que se hacía eco de la denuncia del Comité de Redacción, que acusaba a Pérez Ricó de “ser responsable de una actuación continuada más al servicio del PP que de la información plural, objetiva e imparcial”. El periodista Julià Álvaro recuerda a Pérez Ricó como el director de Informativos que “contrató una redacción entera para sustituir a los profesionales que consideró incómodos y presionó a los periodistas para desactivar el Comité de Redacción”, Según Álvaro, Ricó amenazaba a los trabajadores con estas palabras: “Tu sueldo lo pago yo, como votes te despido”. Josep Lluís Fitó, periodista, relata la escena que se vivió en las últimas elecciones al Comité de Redacción en el año 2000: “Ricó, jefe de informativos, estaba sentado al lado de la urna apuntando los nombres de quienes votaban. Para que las elecciones fueran válidas eran necesarios los votos de la mitad más uno del censo, algo que no pasó en la última ocasión”.

Francisco Camps gana las elecciones en 2003. Con el Comité de Redacción asesinado, como todo lo que iba desapareciendo en RTVV, incluyendo el cierre de la misma, llega Lluís Motes a la dirección de los Informativos. De su mano, casos tan sonados como el accidente del Metro o la programación especial con motivo de la visita del Papa. Pedro García, periodista afín al PP, asume la dirección general de RTVV, a la que quiso dar un sello propio. La dirección general de García se extiende entre 2004 y 2007, en pleno periodo de los grandes eventos del PP: Copa América, visita del Papa, Ciudad de la Luz… Desde Generalitat querían poner a Valencia en el mapa, y Canal 9 fue una ayuda inestimable en la difusión de ese mensaje a la ciudadanía. “Todo lo que hemos hecho a golpe de talonario, nos coloca en el mapa, aunque al final lo que de verdad nos ha colocado en el puto mapa ha sido Gürtel, la imputación de tantos diputados y todos los casos de corrupción que han aflorado como setas”, reflexiona la periodista Mariola Cubells. Bajo la dirección general de Pedro García la audiencia se desploma del 17% al 12%, mientras que la deuda continúa disparándose, aumentando de 590 millones de euros en 2004, hasta los cerca de 1.160 en 2008. En la etapa García se crean formatos de éxito como Autoindefinits, cuyos directores aseguraron estar sometidos a presiones y censuras constantes, o L’alqueria blanca.

En 2007, José López Jaraba asume la dirección general de RTVV. Lola Johnson toma el relevo de Lluís Motes como directora de Informativos, dos años después, en 2009, se convierte en la directora de Canal 9. Poco después, Johnson se convierte en consellera de Turismo, Cultura y Deportes. Johnson fue la encargada de controlar todas las informaciones relativas a las corruptelas del PP, especialmente las del caso de los trajes de Camps. En el periodo Jaraba la manipulación es tan evidente que aparecen de forma constante espontáneos por detrás de las conexiones y reportajes, protestando contra el sesgo político de la radiotelevisión autonómica. Los casos de corrupción y la Gürtel han explotado, los medios nacionales informan sobre el asunto, mientras que RTVV cuenta otra versión a la ciudadanía. La empresa hace aguas en el aspecto económico, no es para menos, teniendo en cuenta que acumula una deuda que alcanza los 1.200 millones de euros. El 23 de febrero de 2010, EL PAÍS publica que tres trabajadoras han denunciado a Vicente Sanz, jefe de personal de RTVV, por acoso sexual. Jaraba inicia el proceso de ERE que afecta a dos tercios de la plantilla, se aplica sin acuerdo tras las negociaciones con el Comité de Empresa. El 16 de julio de 2012, un grupo de trabajadores toma el plató de Informativos en protesta por el ERE, denuncian la manipulación continuada e impiden la emisión de las noticias de las 14 horas. Jaraba dimite el 7 de diciembre de 2012.

Rosa Vidal, abogada, asume la dirección general de RTVV en 2013. Firma los últimos despidos, plantea un nuevo modelo televisivo a través de un plan de viabilidad que incluye el cierre del segundo canal, la racionalización de la gestión y la externalización de servicios, esto es, la privatización. Por primera vez, se atisba la posibilidad de cerrar el ejercicio sin pérdidas. Se formula un contrato programa que estipula una financiación de 68 millones de euros y la externalización de la parrilla televisiva. El 5 de noviembre de 2013, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana anuncia la anulación del ERE, pocas horas después Alberto Fabra anuncia el cierre de RTVV. Rosa Vidal y su equipo directivo, presentan una dimisión en bloque. Hasta el 29 de noviembre se mantienen las emisiones en medio de un caos de programación e informativos que vomitan a toda velocidad lo que durante años habían callado. Los propios periodistas que habían colaborado con la censura y manipulación se convierten en adalides de la televisión plural que nunca habían hecho. A las 12:19 horas, una comitiva judicial corta la luz, y Canal 9 se funde a negro. Unas pocas horas antes, la radio ya había sido silenciada.

A partir del corte de las emisiones, han sido muchas las voces críticas con los trabajadores. No todos forman parte del mismo saco, pero algunos que intentan cambiar de bando demasiado tarde. Sus testimonios son básicos para entender la historia de RTVV, y para conocer las caras de la ignominia.

Frederic Ferri fue una de las últimas caras que aparecieron en la pantalla de Canal 9. Presentaba el informativo en el momento que se conoció la noticia del cierre, que se dio una vez publicado el comunicado oficial, aunque la noticia ya recorría todos los diarios digitales. En directo, fue traduciendo el comunicado del Consell que anunciaba el cierre al valenciano. Ha sido señalado como cómplice del gobierno por algunos trabajadores.

—¿Manipuló en Canal 9?

Soy una víctima de la manipulación, aunque reconozco que he manipulado. Hay que hacer autocrítica, soy una de las personas más críticas con todo lo que ha pasado en Canal 9, allí era un rebelde.

—Muchos trabajadores eran cómplices del PP.

Cómplices no, puede que hubiese gente acomodada. La maldad del Consell solo la tenían los jefes de Informativos. Los trabajadores poníamos a parir a mucha gente, no podíamos hacer nada más.

—¿Pronunciaba la palabra ‘Gürtel’?

Discutía con Lola Johnson por no poder decirla, era una palabra prohibida.

—Era usted editor de informativos en el momento del accidente del metro.

Aquellos días yo estaba con el tema del Papa, no tuve nada que ver con aquello. En la redacción estabamos alucinados con lo que pasaba.

—Y frente a eso, nadie hacía nada.

En la redacción había miedo, estaban chantajeados. Pero los periodistas estaban a la altura cuando denunciaban los hechos frente al Comité de Empresa.

—¿Chantajeados?

Si no obedecías, podías acabar destinado en Alicante, lejos de casa, o haciendo vídeos de patos en la Albufera.

—¿Tenían apoyo de otros medios?

En la etapa de poder absoluto [del PP], el Comité de Empresa envió un comunicado que pasó desapercibido, solo el Levante EMV hizo una breve reseña.

—¿Y de la sociedad?

Ningún miembro de la sociedad protestó nunca, falta asumir responsabilidades.

—Más de una vez se colaban espontáneos en conexiones en directo.

Eran casos puntuales, pero Informativos habían todos los días.

—¿Cómo vivía usted en aquel ambiente?

Mientras fui sumiso, tuve muy buena relación, hasta que me planté, y me enviaron a hacer el Bon Día Comunitat Valenciana, levantándome a las cuatro de la madrugada.

—Dicen que en Canal 9 había mucha gente enchufada.

Sí, enchufados e inútiles, tenías que hacer su faena.

—¿Cómo vivió la gestión de Esmeralda Velasco al frente de los Informativos en la época de Rosa Vidal?

Eran dos mujeres que se esforzaban para que no hubiese manipulación, había una gestión más correcta. Rosa Vidal abrió una ventana por la que corría un poco más de aire, pero poco más.

—¿Y el ERE?

Fue dramático, una de las peores experiencias de mi vida. En mi sindicato votaron a favor, pero yo estuve al lado de mucha gente que era amiga. Fue una pesadilla, los tiraron de forma cruel e injusta. Pero la vida continua, echas de menos a mucha gente, pero tienes que comer, vivir…

—Estuvo en el momento del cierre.

Aquello fue un golpe de Estado. Por el pinganillo [auricular que conecta a los presentadores con la sala de control] me decían que la Policía estaba en la televisión… Vivimos momentos de incredulidad, pensando que no la cerrarían, y de miedo, por la Policía.

Sobre el tratamiento del accidente del metro, fuentes de la redacción de Informativos que prefieren mantener el anonimato han reconocido: “había un control absoluto. El material que llegaba era fiscalizado por Lluís Motes y Pedro García, luego se hacía desaparecer. Si alguien decía que tenía información de infraestructuras referente a las medidas de seguridad o había hablado con técnicos, esas cintas se requisaban por orden de Nuria Romeral, secretaria de Comunicación de Francisco Camps. Se buscaba la contrainformación. Técnicos dispuestos a decir lo que se quería contar. Se construía la información al detalle de la Generalitat. La responsabilidad tenía que ser del maquinista.”

Maribel Vilaplana presentó durante años los Informativos, además de otros espacios como Matí Matí. No ha querido participar en este reportaje. En una entrevista para FÓRMULA TV aseguró que “era el final de una cadena, así que [las órdenes] no las recibía directamente. […] La cara del Informativo no es la responsable de todo, está la persona que graba, la que monta las imágenes, el periodista que redacta, todas las manos por las que pasa la información. […] Todos estábamos en ese juego en el que nadie quiere estar. […] ¿Me inmolo?, ¿qué consigo con esa inmolación, no pagar la hipoteca? Es un precio tan grande el que hay que pagar que, lo admito, soy una cobarde. Podría haber sido una Juana de Arco, pero no tuve coraje. Perdía tanto a cambio de nada… […] Con tu gestualidad dabas a entender que no estás de acuerdo [con la información] pero lo estás haciendo […] En el último mes sí nos inmolamos todos, porque ya no había nada que hacer. Ahí uno dice ‘hasta aquí hemos llegado’”. Efectivamente, Maribel tenía razón, hasta ahí llegaron.

En ese mismo reportaje de FÓRMULA TV, aparecen otras caras conocidas de RTVV. El actor y presentador Eugeni Alemany aseguraba: “En Canal 9 hay gente manifestándose desde que se abrió, el problema es que ha sido una minoría. El resto, hasta que no se ha visto [el cierre] ahí…”. La periodista Gemma Juan protestaba porque: “la última noche, los adalides de la Libertad de Expresión habían sido editores y directores de los Informativos que habían censurado el accidente de metro”. Joan Espinosa, periodista y presentador de Informativos, recordaba que “en el caso Carlos Fabra hubo que leer algunas informaciones en las que se hablaba de tal manera, con un lenguaje jurídico [que era imposible de entender], y sin dar su nombre en ningún momento”. Alemany reconocía “en Canal 9 se vivía muy bien, eso de ‘si no lo hago yo lo va a hacer otro’ está muy bien, pero luego, si viene la debacle, te la comes”, aunque para Maribel Vilaplana “hay mucha leyenda en ese sentido, mi sueldo era como 2 o 3 veces menos que el de una persona en TV3”. Respecto al ERE, la periodista Amàlia Garrigós aseguraba que mucha gente miraba hacia otro lado, “te llegaba el correo con el despido y el compañero de al lado solo miraba su teclado, no se solidarizaba”, y recordaba “desde el anuncio del cierre, ha habido muchos cambios de chaqueta por parte de algunos compañeros”.

El periodista Josep Lluís Fitó estaba en el equipo que redactó el Comité de Redacción en 1995, y que se constituyó en 1996, siendo el primero de España. Denunció los primeros intentos de manipulación, a raíz de esto, pasó de trabajar en la redacción de Informativos a la de deportes. Junto a él, Julià Álvaro y Anna Domenech. A Luís Lizarrán y Ricardo Macián, realizador y cámara, que también formaban parte del equipo, fue más difícil defenestrarlos por las labores que desarrollaban.

—¿Cuál fue la etapa más dura?

La de Zaplana con Sánchez Carrascosa fue muy dura. Los editores eran comisarios políticos, con Camps siguió siendo una barbaridad. El caso del Metro fue el paradigma de lo que no se debe hacer nunca. Antes de eso tuvimos el “agua para todos”, como ejemplo claro de manipulación. Se utilizaba Canal 9 como órgano de propaganda al servicio del PP.

—¿Quiénes fueron los directores más duros?

Jesús Sánchez Carrascosa junto a Pau Pérez Rico y Ximo Genís realizaron la primera purga de profesionales. Hay un punto de inflexión cuando Carrascosa idea una prima para motivar con una cantidad extra de dinero a los periodistas. La redacción se plantó diciendo que ya cobraba suficiente, pero Carrascosa lo vio como una afronta y crea la redacción paralela, que es cuando entran algunos periodistas de confianza.

—Y la redacción original es defenestrada al segundo canal

Básicamente, con alguna excepción de colaboracionistas. O a otros programas, a deportes…

—Hay una estrecha relación entre directivos de RTVV y la Generalitat.

Lola Johnson fue directora de Punt 2, de los Informativos de Canal 9, de la cadena, y acabó siendo consellera en la Generalitat. El caso de Pedro García fue al revés, de secretario autonómico de presidencia a RTVV. Son casos flagrantes.

—Vicente Sanz, encausado por abusos sexuales a trabajadoras, también venía del gobierno.

No exactamente, el caso de Sanz fue un refugio político después de sus declaraciones.

—Algunos directores de Informativos, como Lluís Motes, podrían haber seguido esta estela de relación con el poder.

Motes era un periodista de la casa que se puso al servicio del poder por interés. A Luís siempre le ha perdido su vanidad, por salir en la tele era capaz de tragar con todo, como Maribel Vilaplana o Xavier Carrau. Son paradigmas de lo que no se debe hacer.

—Ahora se unen a las protestas.

Eso me indigna. Esa exhibición pública de “nosotros que vamos a hacer” me insulta profesionalmente. Tenían muchos ejemplos de compañeros que decían que no, estaban castigados, pero decían que no. Si todos hubiésemos dicho que no, puede que nos hubiera ido mejor.

—¿Cómo lleva la crítica social? ¿Falta autocrítica?

Es que eso de que no protestábamos es mentira. Hemos hecho informes denunciando manipulación informativa, Julià Álvaro compareció en Les Corts en una Comisión Informativa… muchas veces la sociedad y algunos medios han estado sordos. La sociedad porque no daba la importancia que tenía a estos problemas, y los medios por intereses que han estado por encima.

—¿Cómo valora a quienes se suman a la causa después del cierre de RTVV?

Pues eso, se suman cuando pierden su puesto de trabajo. Es decir, les importaba poco el servicio público y su profesión.

—¿La nueva RTVV debe contar con esta gente?

Desde el punto de vista laboral sí, pero el principal bagaje de un periodista es su credibilidad y hay gente que no recuperará la credibilidad nunca.

—¿La etapa de Rosa Vidal tuvo más pluralidad?

No, eso es mentira, es ficticio. Quien se lo quiera creer se engaña. He sido testigo de cómo la directora de Informativos, Esmeralda Velasco, dictaba por teléfono una noticia a un redactor.

—¿Rosa Vidal se creía su ideal de televisión plural, o también era imagen?

Creo que era imagen, el movimiento se demuestra andando. Que salgan todos los representantes políticos en un informativo no quiere decir que sea plural.

—Hay quienes piensan que Rosa Vidal ha sido una víctima más.

Deberíamos recordar que Vidal firma el despido de 400 compañeros, pudiendo parar el ERE. Es la promotora de la externalización, es decir, de una privatización encubierta de Canal 9. No está exenta de ninguna culpa.

En 2010, Josep Lluís Fitó sufrió otro caso de arrinconamiento, cubría las partidas de pilota valenciana hasta el estreno de su obra de teatro, ‘Corruptia’, cuando fue relegado como presentador. Rosa Vidal aceptó participar en este reportaje, sin embargo, solo llegué a hablar con su secretaria.

Clara Castelló es periodista, en Canal 9 fue reportera y presentadora de varios programas. Considera que la solución al problema pasaba por “cerrar y empezar de nuevo. Era necesario porque había una plantilla sobredimensionada, gente que no iba a trabajar, gente del PP, gente fantasma. Erradicando a esta gente y las malas gestiones terminaría el problema”. Para Castelló, Canal 9 “no tenía credibilidad ni audiencia”.

—¿Qué ha visto usted en los Informativos?

Se sacaban los cortes más duros de la oposición, mientras que los del Consell eran los mejores. Los Informativos, con el PP, los juicios… eran la pizarra en la que se evidenciaba la manipulación.

—¿Siempre ha existido manipulación en RTVV?

Sí, en diferentes grados. No decir la verdad, ocultarla…

—¿Cómo se veían las críticas de la oposición?

Cualquier crítica era un ataque a la Comunidad Valenciana, un intento de que no prosperase. Silenciaban representantes políticos, algunos sectores sociales no tenían hueco en la televisión…

—¿Algún caso personal?

Cuando estaba en La tertùlia, proponía algunos entrevistados y, en seguida, me decían que no.

—¿Cómo era su relación con directivos y directores de Informativos?

Con Lola Johnson no tuve mucha relación. Con Lluís Motes sí, intentabas cubrir algún evento, una rueda de prensa y ellos pasaban de esa información. Llegar al enfrentamiento muchas veces era inútil porque sabías lo que iba a pasar, no iban a cubrir la noticia.

—¿Se acostumbraron a la manipulación?

Fue un proceso paulatino. Te vas acostumbrando a ciertos niveles y, gradualmente, iban aumentando.

—¿Cuál considera que fue la etapa más dura?

La de Zaplana fue muy dura, pero la de Camps más, especialmente con el estallido de la Gürtel.

—Jugaban al despiste cambiando unas palabras por otras.

Cohecho por soborno… en Canal 9 tomábamos a la audiencia por ignorante. Las informaciones sobre corrupción, juicios… aparecían sin nombres ni caras de los implicados, solo fachadas de los juzgados.

—¿Cómo debe ser RTVV si vuelve?

La gente afín, los que siempre han estado al lado del PP, no puede estar. Ni quienes han delinquido. Quienes han colaborado con el desastre no deberían estar nunca más. Los de las puertas giratorias [Generalitat-PP-RTVV] tampoco, esas cosas no pasaban porque sí…

—Estuvo afectada por el primer ERE.

Fui de las últimas en salir. Trabajar era muy difícil, había gente que se iba y te apoyaba, gente que se quedaba y te apoyaba, y gente que se quedaba y te giraba la cabeza.

—Esa gente también ha terminado en la calle.

El cierre tuvo un efecto terremoto, gente que siempre había dado su apoyo a la causa del PP para tener trabajo, con artimañas y poca ética, se ha dado cuenta de que eso no sirve para nada. Les han devuelto el favor en forma de cierre.

Salut Alcover, presidenta del Comité de Empresa, entró a finales de 1992 en RTVV, estuvo más años en radio que en televisión, con unos primeros años muy tranquilos, “quizás porque acababa de entrar y no me enteraba, pero cualquier comparación con lo que pasó a partir de la victoria del PP es pura coincidencia. A partir de la entrada del PP se endureció todo mucho, especiamente en la etapa de Francisco Camps”.

—¿Ha tenido presiones para manipular?

No he manipulado en la vida, pero tampoco me lo han pedido, como a otras muchas personas. Tenían muy claro quienes estaban dispuestos a hacerlo y quienes no. A quienes consideraban polémicos, los apartaban a lugares no conflictivos, porque en una televisión pública no todos los programas son ‘peligrosos’ para un político. Separaban a trabajadores, hacían una especie de Apartheid y dejaban los cargos de responsabilidad a gente de su confianza.

—Los apartaban a programas como Medi Ambient.

Uno de los mejores programas del Estado, y de la RTVV, pero ellos no lo consideraban de riesgo, ahí no encuentras ninguna manipulación. En estos programas trabajaba la gente molesta, la que se plantaba. Donde se manipulaba era en las redacciones de los informativos, donde trabajaba gente de la extrema confianza de la Generalitat, de hecho, al presidente, fuera quien fuese, siempre le acompañaba el mismo equipo de cámaras y periodistas.

—¿Todos eran cómplices?

En RTVV hay cientos de trabajadores que han salido por la puerta grande sabiendo que no son responsables de ningún tipo de manipulación.

—Hábleme de los directivos.

Hay que recordar que RTVV tiene 16 directivos imputados en tres causas penales distintas: abusos sexuales (1), saqueo de las cuentas de la empresa por la visita del Papa (11), y la tercera causa, gestión patrimonial de RTVV (5) por acumular una deuda de 1.300M€ que no han ido a parar precisamente a las nóminas de los trabajadores. Ahora hay que saber a dónde se destinaba ese dinero, qué sobrecostes ha habido, qué se ha financiado… Muchas de estas personas aparecen en otros casos de corrupción, están en todas las salsas, son un allioli de imputaciones. Siempre son los mismos desfilando por distintos juzgados. Las causas judiciales no parecen cerrarse, más bien se abren poco a poco.

—¿Qué opinión le merecen quienes nunca protestaron y ahora quieren liderar las quejas?

Cada uno debe asumir sus responsabilidades. Levantarse y mirarse en el espejo. Soy la presidenta del Comité de Empresa y hasta ahí puedo leer…

—Hablemos del caso Vicente Sanz. Según parece, Lola Johnson y López Jaraba desoyeron las denuncias que las trabajadoras víctimas, presuntamente, de acoso y agresión sexual hicieron.

Según consta en el procedimiento, y según han reconocido delante del Tribunal, el día 12 de febrero una de las trabajadoras se reunió en una cafetería con Lola Johnson, entonces directora de TVV, y le contó lo que pasaba. Johnson llamó en presencia de la trabajadora a Jaraba, director general de RTVV. Tres días después, Johnson, Jaraba, dos de las tres trabajadoras, quedaron en el despacho de abogados del marido de Johnson para ver el vídeo que consta en el proceso judicial, en el que se puede ver de forma evidente los delitos. Al parecer, los directivos se quedaron tan impresionados que tuvieron que parar el vídeo a mitad porque no podían soportar el contenido de las imágenes. Jaraba les prometió tomar medidas, pero no hizo absolutamente nada. Con la aplicación del ERE, las tres trabajadoras que denuncian a Vicente Sanz fueron despedidas. El secretario general de RTVV está imputado por saqueo y por abuso sexual, que pasa todos los límites.

—Dice que el periodo más duro es el de la época Camps, pero cúal fue peor, ¿el de construcción de la buena imagen del presidente, o el de protección del presidente frente a las acusaciones?

Es complicado, el ránking de directivos y responsables es tan dorado que resulta difícil decir en qué momento exacto fue peor. Todo el periodo fue negro, era un momento de “vinos y rosas”. Camps parece que vivía en una nube y todas las instituciones de la Generalitat se establecieron en esa nube donde todo el mundo gastaba. Visto desde fuera parece que las relaciones con la Generalitat pasaban por decirle a Camps lo guapo que era, lo bien que lo hacía y lo estupendo que estaba. Todo el mundo le estiraba la capa. Y ahí llega el momento de voladura de la Generalitat a manos de un señor que no estaba capacitado para gobernar.

—¿Qué piensa de Fabra?

Fabra pasará a la historia por ser quien cerró RTVV. Solo el presidente griego y él pueden presumir de cerrar televisiones públicas, aunque en Grecia la volvieron a abrir. Cerrar medios de comunicación metiendo a la Policía en el edificio suena a Franco.

—¿Cómo fue el cierre?

Se podía haber hecho de formas menos demenciales y sin que se enterase ninguno, pero en la Generalitat tienen amor por los grandes eventos, y como gran evento estuvo muy bien. El cierre está a camino entre la astracanada y una película de Berlanga.

—¿Y la autocrítica?

RTVV ha sido muy difícil de defender para quienes se creían los objetivos que debía cumplir la televisión. Todo lo que se sabe es por gente que lo ha contado desde dentro, gente que ha perdido la progresión profesional y el puesto de trabajo. Toda la basura ha salido porque los trabajadores lo han denunciado públicamente. No todos han tenido la misma dignidad, evidentemente, pero de esa dignidad nace el basurero que tenemos en RTVV. Un basurero que está en muchas Consellerias, pero de los que nadie habla. En RTVV hemos sentido el apoyo de la sociedad. Pero debemos pensar si en Valencia hemos estado a la altura o, en los últimos años, nadie veía nada porque se vivía muy bien. Cuando la corrupción ha salido hasta de las alcantarillas, no hemos querido saber lo que pasaba. Nos escandaliza pero la culpa es nuestra por votar a quien votamos. Cuando despertemos, seamos conscientes de qué somos como pueblo, reclamemos lo que es nuestro desde la autocrítica.

—Entre la anulación del ERE y el anuncio del cierre solo tuvieron un par de horas para ser felices.

Los trabajadores hemos sufrido una tortura psicológica desde hace unos cuatro años, iban ablandando la naranja, que dicen en mi pueblo. Intoxicando, amenazando, el ERE, la Policía cerrando la empresa… estamos indignados y cansados. Pero no sé si ellos han podido con nosotros o nosotros con ellos, a Alberto Fabra todo esto le pasará factura. Ellos querían enterrarnos pero seremos su tumba.

Reis Juan es periodista, se encargaba del ámbito cultural en Ràdio 9, hasta que el primer ERE la dejó, como a otros 1.200 compañeros, en la calle. Beligerante hasta la extenuidad, cuesta entrevistarla porque se pasa el día en la calle, protestando contra el cierre, siguiendo al presidente Fabra o gritando a las puertas del TSJ.

—¿Cuál ha sido el principal problema en RTVV?

La gente que no creía en el servicio público. Si crees en el servicio público no puedes mentir a la audiencia, que es la que te paga.

—¿Y el miedo?

No, dicen que tenían miedo a perder el puesto de trabajo, pero lo que tenían era miedo a no estar delante de la cámara.

—¿Usted no tenía miedo?

A mí me acojonaba la responsabilidad de trabajar en la radio pública, para los ciudadanos.

—Los que aceptaban las órdenes dicen que no son héroes, ¿lo era usted al negarse?

No, no hay héroes, hay gente que hizo bien su trabajo.

—¿Algún ejemplo?

Xelo Miralles, nadie puede entender que una periodista que transmite tanta calma y verdad a la cámara esté arrinconada. O Esperança Camps, si tiene tanto reconocimiento literario, ¿será que sabe escribir, no? Pues la tenían traduciendo teletipos de internacional, ahí no molestaba a nadie.

—Los castigaban por plantarse.

Sí, nadie que se negaba se iba a la calle, pero nos castigaban porque había compañeros dispuestos a hacerlo todo. Tenía un compañero que, cuando dejaron de usarse los vinilos, estuvo castigado convirtiendo todos los vinilos de la radio a CD. Lo tenía que hacer a las cinco de la madrugada, como si a las 10 de la mañana ese trabajo no pudiese hacer.

—¿Ha visto usted plantarse a muchos compañeros?

Sí, recuerdo a Vicent Misfud salir gritando del estudio. Y a otros muchos, he visto muchas trifulcas de gente que se negaba.

—¿Usted se negaba?

Sí, me he negado a leer noticias, iba al jefe y le decía: “esto no lo voy a contar porque es mentira”. He hecho cosas terribles en la radio: estropear guiones, joder entrevistas que tenía muy preparadas, pero no engañar.

—¿Ha visto algún caso de manipulación extrema?

A Josema Soler, un locutor, le pegaron un broncazo por decir en antena que el cese de ETA era una buena noticia. Algo que pasaba con el PSOE no podía ser una buena noticia en RTVV. Con la dimisión de Camps, teníamos la señal lista pero no conectamos en directo. Me encaré al director y le dije: “Deberás dormir con lo que hemos hecho hoy toda la vida”.

—Dicen que para la visita del Papa se manipuló hasta la información meteorológica.

Era nuestra coña, decíamos “qué bien se está en Valencia”, que es lo que decían en el tiempo, pero nos estábamos ahogando de calor.

—Llegar a esos extremos parece ridículo.

No importaba llenar las calles, sino que lo pareciese, para justificar sus corruptelas. Intentaban que fuese gente de todas las formas. Pero fue un fracaso. En la radio teníamos uno de los estudios más grandes repleto de mochilas de la visita del Papa. Ir a trabajar a Blasco Ibáñez era una locura, se suponía que iban a venir millones de peregrinos, y lo único que había era Policía. Cualquer día de Fallas te encuentras a más gente.

—¿Dónde están sus límites?

Mi abuelo me decía: “cuida tu conciencia porque, te acuestes con quien te acuestes, siempre te acostarás con ella”. Nunca debes traicionarte a ti mismo. No hay que hacer concesiones, con pequeñas traiciones acabas con un proyecto como RTVV.

—Algunos trabajadores que ahora protestan han reconocido que no tenían la valentía para plantarse.

Me indigna muchísimo que determinadas personas digan que estaban atemorizadas cuando iban con la cabeza muy alta y pisando fuerte por RTVV. Eran unos chulos que te miraban por encima del hombro. Yo me he negado a hacer cosas en la radio que Maribel Vilaplana ha hecho en la televisión.

—Aluden al miedo.

El miedo es un mal compañero de viaje, y más si eres periodista. Debes exterminarlo antes de salir a la calle y cuando vuelvas a casa ya llorarás, pero si haces bien tu trabajo no pueden hacerte nada.

—¿Y por qué se justifican?

Para limpiar sus conciencias.

—¿Cómo fue la experiencia del ERE?

Me despidieron y me pasé dos días enteros llorando en casa. Mis hijas se preocuparon por mí, hasta que les dije que era de satisfacción por no haber participado en eso.

Borja Flors es periodista, trabajó con un contrato de obra en RTVV hasta el primer ERE. Estuvo en programas como GuamipiEn connexió.

—¿Cómo era la presión en el departamento de programas?

Yo no recibí nunca órdenes directas, tal vez porque alguno de mis jefes se plantase. De hecho, el jefe de programas dimitió al poco tiempo, y lo sustituyó gente de Informativos.

—¿Conoció a Vicente Sanz?

Era la mano de hierro en RTVV. Se hablaba de que guardaba archivos en carpetas… se le consideraba un todopoderoso.

—Tanto como para abusar, presuntamente, de tres trabajadoras.

Hemos sabido que a las mujeres que pasaban por su despacho, llegaba a preguntarles hasta por sus novios. Él era el encargado de decidir quién se convertía en indefinido, y quién no.

—¿Cómo eran los trabajadores de Canal 9?

Habían tres tipos: los convencidos del régimen, los que seguían las órdenes para sacar beneficio laboral y, los que se negaban y denunciaban…

—¿Era fácil trabajar allí?

El trabajo tenía situaciones lamentables, las cámaras eran antiguas, los ordenadores tardaban 25 minutos en encenderse…

Entre las entrevistas a gente que ha vivido desde dentro la historia de RTVV no podía faltar el caso de una afectada por la manipulación y la desinformación. Beatriz Garrote es presidenta de la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio. Aquel accidente que RTVV silenció y manipuló, limitándose a informar sobre la versión oficial. La voz de Beatriz Garrote solo apareció una vez en Canal 9, el día del cierre. Su testimonio pone fin al viaje por las caras de la ignominia, una falta de escrúpulos de la que las víctimas del accidente del metro han sido las principales damnificadas.

—Su entrada fue entre entre rídicula y vergonzosa. La AVM3J tendría que haber entrado por la puerta grande, y tuvo que entrar por una ventana y corriendo. Por otro lado, fue uno de los pocos momentos de dignidad en RTVV.

No fue el único momento de dignidad de RTVV. Por una parte en la asociación teníamos muchas reticencias a ir a Canal 9, estábamos invitados a un informativo matinal normal, entrando por la puerta. Pero el día de antes ya se sabía que la televisión se iba a cerrar. Me llamaron y me lo dijeron, querían entrevistarme aunque fuese a través de la valla. Yo no quería que la única vez que las víctimas tenían un hueco fuese una entrevista más centrada en el cierre que en lo que pasó y, encima, haciendo fuerza para que no se cerrase un medio de comunicación que había censurado nuestra historia. Reflexionamos y consideramos que teníamos que estar, con los reproches a los periodistas incluídos. Fuimos y, efectivamente, la entrevista comenzó al otro lado de la verja. En un momento se abrió, y continuamos la entrevista en los exteriores del edificio. De repente alguien llega, me coje del brazo y la mirada de pánico de la persona que me estaba entrevistando. Corrimos y llegamos dentro del plató. La gente de dentro sabía que perdía su trabajo, llevaban toda la noche encerrados. No sabía muy bien ni donde estaba. Fue justicia poética que las persona que habían estado censuradas tuviesen voz en un momento de máxima audiencia como fue el cierre.

—¿Te sentiste utilizada?

Sí. Se lo transmití a quien me invitó, que lo hizo de un día para otro. Pense “hombre por favor, lleváis un par de meses con una nueva directiva”. Nos sentimos un poco utilizados, el reproche de no estar a la altura se lo hicimos desde el primer momento a los periodistas, pero a partir de ahí teníamos que trabajar juntos, debíamos estar ahí, sumando en positivo. Ese día la AVM3J denunció que la televisión no se debería cerrar, y tuvimos la oportunidad de llegar a todos los que estaban pendientes del cierre.

—Qué opinión tienes sobre toda la desinformación que vertió RTVV.

Es patético que un medio de comunicación y periodistas que deberían tener un Código Ético dejen de cumplir su función de garantes del sistema democrático. No estaban un poco manipulados, eran un medio de propaganda, el gabinete de prensa del PP valenciano. Era indecente. La ciudadanía no estaba preparada, consideraba que eso era cercano a la verdad. También éramos muchos los que considerábamos que aquello era una parodia de un medio plural pero no lo peleamos, miramos para otro lado. Cuando la televisión ya estaba manipulada, el PP seguía consiguiendo mayorías absolutas. Antes de lapidar a los trabajadores deberíamos hacer un poco de autocrítica de cómo perdimos los valores de la sociedad de derecho y como le dimos la espalda a la manipulación, el despilfarro, el deterioro de la educación, la sanidad… Al final mueren 43 personas y seguimos mirando a otro lado. La defensa por la televisión pública, objetiva y veraz que hacen los trabajadores es muy loable, pero debemos saber cómo se llegó hasta ese deterioro interno. A los periodistas que hicieron carrera gracias a la censura y la manipulación, no me gustaría volverlos a ver, ni en puestos de menor ni mucho menos de mayor relevancia, en una nueva radiotelevisión pública, si es que la tenemos.

—¿Se han sumado algunos de esos periodistas a vuestra causa?

No solo periodistas, políticos y gente relevante se acerca a la AVM3J porque lamenta no haber estado antes de corazón.  Hay otros que quieren hacerse una foto y ganar puntos con la opinión pública. También hay quienes no se acercan por los remordimientos de no haber estado antes.

—¿Cómo valoras el cierre? ¿Empezar de cero o restaurar lo que había?

Romper con la televisión que teníamos era necesario. No sé si cerrándola o reconvirtiéndola. Lo penoso y ridículo es aludir a cuestiones económicas. La idea de que es mejor cerrar una radiotelevisión pública que dejar de construir colegios. Esa mentira solo se la cree Alberto Fabra. No sé si nos podríamos haber ahorrado el cierre.

—Salvados fue vuestra…

Salvación [interrumpe]

—¿Esa salvación podría haber llegado de la mano de RTVV hace 8 años?

Efectivamente, sin transmitir los mensajes de “accidente previsible y evitable” desde el minuto cero del accidente, cuando era imposible saber eso, el Gobierno valenciano nos habría dado un tratamiento digno. Si Generalitat se hubiera visto presionada por los medios valencianos, las víctimas nos hubiésemos ahorrado mucho dolor y sufrimiento.

____

FUENTES:

20 MINUTOS. El 58% de las emisiones de Canal 9 son en castellan, según CCOO http://www.20minutos.es/noticia/650688/0/

EL BLOG DE JULIÀ ÁLVARO. Artículos etiquetados en RTVV http://www.juliaalvaro.com/search/label/rtvv?updated-max=2008-07-01T09:11:00-07:00&max-results=20&start=105&by-date=false

EL HUFFINGTON POST. El presunto acosador sexual de Canal 9 (I) http://www.huffingtonpost.es/mariola-cubells/el-presunto-acosador-sexu_b_2670379.html

EL HUFFINGTON POST. El presunto acosador sexual de Canal 9 (II) http://www.huffingtonpost.es/mariola-cubells/el-presunto-acosador-sexu_1_b_2686508.html

EL PAÍS. Una lista de palabras prohibidas entra en vigor en Canal 9 http://elpais.com/diario/1990/08/19/radiotv/651016804_850215.html

EL PAÍS. Los periodistas de Canal 9 denuncian a la televisión por omitir una nota de rectificación. http://elpais.com/diario/1998/09/26/cvalenciana/906837497_850215.html

EL PAÍS. Tres periodistas de Canal 9 acusan al jefe de personal de acoso sexual. http://elpais.com/diario/2010/02/23/cvalenciana/1266956278_850215.html

FORMULA TV. Pasado, presente y futuro de Canal 9. http://www.formulatv.com/videos/7302/pasado-presente-futuro-canal-9-rtvv/

VALENCIA PLAZA. RTVV: historia de un fracaso http://www.valenciaplaza.com/ver/109403/rtvv-historia-de-un-fracaso.html 

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